Lo que se suele pensarRegar de más da igual: el agua cuesta poco y la energía se paga igual.
El exceso de riego baja el rendimiento y la calidad. Y con eso cae tu margen por hectárea, temporada tras temporada, sin que aparezca en ninguna factura.
El costo de regar de más no está en la cuenta del agua ni en la de la luz. Está en la cosecha: menos kilos, menor calidad y un margen por hectárea que cae un poco cada temporada.
Sin registro, nadie lo nota. Se riega como el año pasado, y el año pasado se regó como el anterior. Cuando el agua y el clima se miden, el riego deja de ser costumbre y pasa a ser una decisión.
Empieza a registrar hoy y deja que cada mejora se construya sobre la anterior.